Chisteras Y Corses
Sombras largas y oscuras cubren
todas las losas, un viento frio y
ululante, recorre todos los
recobecos de las lápidas,
un silencio gelido llena el aire.
Flores y coronas parecen danzar
al son del aire frio, un siseo se
escucha por todas las calles,
brillos y sonidos frios,como los
frios mármoles de las tumbas.
El sonido de un buho rompe
el gelido silencio, anunciando su
presencia a los silenciosos moradores,
nada perturba la paz entre cruces
y esculturas, gotas de lluvia empiezan a caer
empapando el mármol cómo manto
de satén, para la entrada de la noche.
A lo lejos unas campanas tañen las doce
la hora que da vida al lado oscuro,
entre las lápidas parece que algo
se está moviendo, sonidos quejumbrosos,
crujidos sin fin recorren todos los
mármoles empapados.Es la hora
de la media noche, donde todo lo muerto
y frio parece revivir, donde las leyendas
sin razón,cobran vida propia.
Damas y caballeros surjen de entre lápidas.
Vestidos de postin, corsés y chisteras
van y vienen por las calles, llenas de
caballeros y damas animados en alegre
conversación,todos de elegante negro,
gótico dres code por tradición.
Caras huesudas rien sin parar, dentaduras
destrozadas,crean cuadros sin par,
el lado oscuro vive cómo cada noche
a las doce, vuelve a sentir
desde el lado más siniestro.
Damas tocadas de sus mejores galas
con sus cuentas de collares, entre las
costillas,recorren las calles del cementerio
en negra y oscura procesión, buscando
con quien charlar, intercambiar alguna
palabra sobre el más alla, como sí de un café
siniestro se tratara, la lluvia no ceja de empapar
chisteras y corses,huesos y piel,
las tumbas todas abiertas y relucientes.
Suenan las campanadas de las seis
ya falta poco para amanecer, todos
los moradores, vuelven a sus cajones
en tétrico orden, nadie se queda en pie.
acaban las campanadas, el sol invade
el lado oscuro, todo vuelve a morir...
hasta el proximo anochecer, cuándo ése
lado oscuro vuelve a vivir, ése negro
reneacer, esás charladas siniestras
de huesos y piel, chisteras y corsess.
Azalais - copyright


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