Eres el gran desconocido del que todos no hacen más que hablar, y hablar. Acaparas paginas en las revistas de moda femenina, como si fueses un gran personaje, todo rodeado de un sutil misterio, como un cofre antiguo y misterioso de las mil y una noches comprado en el mercado de bagdad...todo rodeado de misterio y misticismo. Te suelen otorgar poderes extraordinarios para consegir un gran placer, orgasmos de ensueño...humedos como nunca se vieron, dicen de ti que consiges un placer intenso, como nunca se sintio, pocos no han sido los que han intentado encontrarte sin consegir si quiera rozarte. Cierto es que tienes un secreto y es que quien te sepa acariciar consigue que subas la temperatura de la hembra acariciada...su pulso se acelera sin que lo pueda remediar, se note humeda como nunca lo ha estado. La vulva no cesa de empaparse como nunca lo estubo antes, el placer sale a raudales, y es como sentir que ella no puede aguantar lo que le viene de forma constante, una cadena de orgasmos continuos...fuego liquido que la hace temblar, mientras las lenguas no dejan de pelearse como llamas en la danza del amor brujo. Intercambio de salivas ardiendo y de compartir tú aliento y el mio, mientras no dejas de orgasmar y de humedecerme la piel, como gratitud al haber encontrado ese punto algo escondido, que cuando se le acaricia bien, gratifica con ése placer tan intenso, que hace que toda mí piel arda en deseo, por saborear tu nectar dulce y ardiente que no me canso de desgustar. Tu vulva preciosa como una flor misteriosa y única, guarda el secreto del punto g, como si de un reloj del placer se tratara, deseando ser acariciada en cada pliege de la piel, hasta hacerte humedecer, sollozar, y con tu mirada me indicas que hay esta ése punto g, en tu reloj sensual...a las once menos cinco. Es en ése punto imaginario donde esta el misterioso punto, el que tanto placer dicen que da, a quien lo sepa acariciar, con cariño, con pasión, y con mucho teson, como un amante incansable. Quizas muchos no hayan caido en cuales son tus raices...y tus origenes, como si tuvieras una estirpe de placeres por descubrir.como unico fin...el clitoris ése apendice tan sensible , tan dulce, que tanto me encanta lamer, morder, chupar...hasta hacerte desfallecer, y tus manos encrespadas en mi cabello, me dicen como estas sintiendo mís atrevidas y lascivas caricias. Tu nectar...es como un licor de dioses del que me encanta emborracharme, provocandote ese placer salvaje, que te hace temblar, y chillar mientras buscas mí boca para poder respirar...hasta que sientes que ya no puedes mas, y te alegras de saber que las raices de tu excitado clitoris son ese punto g, escondido en el techo de la vulva...la que ardiendo y empapada de los dos me atrae hacia dentro de ti, para hacerte sentir bien llena...hasta que sin esperar mas, perdemos los dos el control, y nos empapamos el uno en el otro en una locura de los sentidos sin igual...mordiendonos sin parar, amandonos de verdad.
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